¿Son Seguros sus Envíos Electrónicos?
Jesús Alvarez
PR WebMasters
Al enviar documentos a traves del correo
postal por lo general la información va en un sobre sellado. Con las debidas
precauciones, no es difícil detectar si un mensaje fue abierto antes de llegar a su
destino. ¿ Puede lograr la misma confiabilidad en sus envíos electrónicos ? El rápido
crecimiento del Internet como medio para el intercambio de información ha hecho a muchos
olvidar el aspecto de seguridad. Muchos envían listas de precios, cotizaciones e
inclusive datos personales de naturaleza confidencial sin estar concientes de la posible
falta de privacidad en sus mensajes. Estos se sorprenderían de saber la facilidad con la
que sus documentos pueden ser interceptados sin dejar huellas. Afortunadamente el gobierno
federal, bancos y otras instituciones que se benefician con el comercio electrónico han
estimulado el desarrollo de técnicas que pueden ser usadas para mejorar la seguridad de
sus envíos y reducir posibles fraudes. Este artículo menciona algunas conceptos
generales que pueden ayudarlo a mejorar la seguridad de sus transacciones en Internet.
Huecos de Seguridad
Enviar un documento de su computador a otro
puede parecer una transacción directa entre ambos sistemas. En Internet, la realidad es
que por lo general su mensaje va a pasar por una serie de sistemas antes de llegar a su
destino. Para llegar de Puerto Rico a direcciones en Estados Unidos, es común tener que
pasar por 10 o hasta más sistemas (usuarios de Windows pueden usar el utilitario TRACERT
para ver la ruta seguida de su computador a alguna dirección de Internet). La
determinación de la ruta es por lo general automática, pudiendo inclusive pasar por
sistemas a los que sus competidores tengan acceso. Esta ruta que sigue su mensaje lo
expone a riesgos ya que en la mayor parte de los casos usted no tiene ningún control
sobre la seguridad de los sistemas que manejan su mensaje. No es difícil para
administradores en estos sistemas leer mensajes dirigidos a otras personas.
Problemas de seguridad no sólo ocurren en
redes externas. La seguridad de su red local puede tambien exponerlo a riesgos. Con las
herramientas apropiadas, un empleado con acceso a su red puede leer información de
naturaleza sensitiva del buzón electrónico de su jefe. Esto tambien puede ocurrir con
otros propósitos; hace unos años algunas compañías mantenían bitácoras con todos los
mensajes enviados o recibidos por sus empleados para que los gerentes pudieran
examinarlos. En fin, no hay ninguna garantía que el único con acceso a un mensaje sea el
destinatario.
Claves y Criptología
El uso de claves es una manera efectiva de
lograr mayor seguridad al enviar mensajes y documentos. El que envía y el que recibe
acuerdan de antemano usar una clave predeterminada. Antes de enviarse, el mensaje es
pasado por la clave. El que recibe debe entonces usar la clave para descifrar el
contenido. Esto no es una técnica nueva, en tiempos del Imperio Romano los militares
acostumbraban traducir todos los mensajes usando una clave donde la A se
sustituía por una D, la B por la E, etc. Al enviar
HOLA el destinatario recibía KROD. Con el tiempo el estudio de
claves o criptología se ha desarrollado mucho y hoy día existen algoritmos
extremadamente sofisticados para producir claves. Una meta fundamental en el diseño de
estas claves es que no sean descifrables fácilmente. Un computador tratando alternativas
al azar debería necesitar una gran cantidad de tiempo para descifrar una clave por
"fuerza bruta" (e.g. adivinando).
Uno de los métodos de encripción más
conocidos es DES (Data Encryption Standard), basado en algoritmos desarrollados por IBM y
usado activamente por el gobierno federal desde 1977. DES cubre una serie de algoritmos
que permiten grabar documentos usando "llaves". Para lograr leer la información
original en el documento, el que recibe la información debe tener esta llave. Variaciones
de DES son usadas por bancos e instituciones financieras en los Estados Unidos para
procesar desde mensajes generales hasta transacciones de tarjetas de crédito y
transferencias de fondos (EFT). Muchas de las implementaciones de DES son controladas por
el gobierno federal y no pueden ser exportadas fuera de los Estados Unidos sin
autorización. DES usa llaves de 56 bits por lo que en teoría requiere hasta
72,057,594,037,927,936 intentos para lograr descifrar por fuerza bruta. En 1977 descifrar
un mensaje con DES sin la clave requería equipo computacional con mayor capacidad que la
mayoría de los computadores existentes en esa época. Sin embargo, en 1997 un grupo de
usuarios de Internet pudieron descifrar en 3 meses con computadores personales un mensaje
encriptado con DES como parte de un concurso. Esto ha hecho reconsiderar a muchos el uso
de DES, particularmente para transacciones de alto monto financiero.
Firmas Digitales
Otro método de encripción popular se basa en los algoritmos de llaves públicas de
Rivest, Shamir y Adleman (RSA). El uso de llaves públicas implica tener dos llaves: una
pública y otra privada. Al enviar un mensaje se encripta con la llave pública. El
destinatario entonces usa su llave privada para leer el mensaje. Esto hace que ni siquiera
el que envía el mensaje puede descifrarlo una vez encriptado. Esto junto al hecho que
existen llaves de RSA de hasta 2048 bits permite un alto nivel de seguridad.
Una implementación popular de los algoritmos de RSA se conoce como Pretty Good Privacy
(PGP). Con PGP, la llave pública se hace accesible en un servidor de Internet. El
software de PGP tambien añade "firmas digitales" a los documentos para
garantizar que no sólo el destinatario los puede leer sino que el mensaje no ha sido
alterado desde que fue transmitido.
La popularidad de PGP se debe en parte a su alto nivel de seguridad y en parte a la
disponibilidad de software para su implementación. Varias compañías publican software a
un costo accesible para permitir transacciones comerciales en Internet usando PGP.
Software de PGP para uso no-comercial está disponible de MIT sin costo. Algunas de estas
alternativas permiten integrar PGP a programas de correo como Microsoft Mail o Netscape
Mail para facilitar el manejo de llaves públicas y el envío de mensajes con más
seguridad.
En resumen, no es bueno asumir que un envío
electrónico por Internet sólo va a ser recibido por el destinatario. Sin embargo, si
toma las medidas apropiadas puede hacer más difícil que información confidencial llegue
a lugares donde no debería llegar.
Publicado en El Nuevo Día, 26-Junio-1997, Suplemento Internet S6
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